8.27.2012

El último Rafael

Hace unos días, tuve la oportunidad de ir a esta exposición que ofrece el Museo del Prado hasta el 16 de septiembre cuya entrada cuesta 12€ (6€ si vais con el Carnet Joven o Carnet de estudiante). Sólo os digo que merece muchísimo la pena.

En ella, podemos ver principalmente cuadros con temática religiosa, como pueden ser las distintas vírgenes. Pero no sólo cuadros: también se pueden observar un tapiz y la basa de una columna (parte inferior). Si no sois religiosos, no dejéis que eso os impida visitarla, de verdad. 
Si hay algo que ofrece y enseña esta exposición es que incluso los artistas se equivocan, incluso los grandes, como Rafael, no son perfectos. Y explico por qué: existe un numero considerable de obras expuestas (como San Miguel, que más adelante os la dejaré) en el que se pueden apreciar fallos en la anatomía o la torsión de las figuras. ¿Por ello fue criticado? ¿Por eso la obra tiene menos valor? Para nada, por lo que puede ser aplicado a la vida: lo imperfecto también puede ser bello.


Salí encantada por la multitud de detalles que, pese a mi gran desconocimiento en el mundo del arte y de la pintura, ofrecen las obras. Salí maravillada de como simples bocetos de esas obras podían inspirar tanto y ser incluso más fascinantes que estas... Hubo uno,  fragmento de un cartón para la Sagrada Familia de Francisco I, que me enamoró. No he podido encontrar ninguna fotografía, pero si vais, os invito a que os detengáis a admirarlo, es espectacular. 

Otra de las cosas que ofrece 'El último Rafael' y a las que no estamos habituados, es la posibilidad de ver la parte trasera de un cuadro. Seguro que os preguntáis qué puede ofrecer. Pues bien, se pueden apreciar pegatinas donde aparece el nombre del pintor y el título del cuadro, el sello que certifica que es un cuadro real, entre otras inscripciones realizadas en la tablilla. Creedme cuando os digo que por la parte trasera de un cuadro también se puede aprender mucho.

Y sin mucho más que añadir, os dejo con una selección de los cuadros que más me gustaron por diferentes motivos. La calidad no tiene nada que ver, pero es lo mejor que he podido encontrar. Espero que os gusten o que al menos os transmitan algo. Y si no... ¡En la variedad está el gusto! Id y me contáis cuáles han sido los que más os han gustado/impactado/impresionado.

 

La virgen del divino amor

Este cuadro me ha gustado por los contrastes que tiene, además de la relación que hay entre los dos pequeños (Jesús y su primo Juan, si no recuerdo mal) y un José protector en un segundo plano vigilando con discreción.


 

La virgen de los candelabros

Esa mirada baja, la actitud más o menos divertida del Niño, los dos ángeles, el fondo oscuro haciendo contraste con la Virgen, iluminada por las luces. Sobrecogedor.


 

Santa Cecilia

De este cuadro se pueden sacar tantísimas cosas: el significado de los instrumentos en el suelo, las miradas cómplices entre los distintos personajes que aparecen en el cuadro, la relación cielo-tierra... Creo que este cuadro, explicado por algún/a entendido/a de arte puede llegar a sacarle mucho partido.


 

San Miguel

Aquí es donde se puede ver perfectamente que la torsión del cuerpo no está bien hecha, como os comentaba antes. Sólo hay que fijarse en el cuerpo y en las piernas. ¿No os resulta extraño a la vista?


 

Sagrada Familia Spinola



 

La circuncisión

Este cuadro me enamoró por la enorme cantidad de detalles que se pueden apreciar. La enorme cantidad de personajes que aparecen, la diferencia de sus expresiones, el movimiento que se ve en las ropas, la majestuosidad de las columnas, que la circuncisión no se sitúe en el centro del cuadro donde se suele situar la parte más importante del cuadro... Es una obra a la que podría mirar horas y horas y seguir sacándole pequeñas cosas.


 

Sagrada Familia del roble


 

La virgen Wellington

Mi favorito descontando el boceto que os comentaba antes que no he podido encontrar. La mirada de la virgen me transmite dulzura, serenidad... Incluso recuerdo que me hizo sonreír. Tiene una belleza magnífica, y esa ternura que transmite sosteniendo al Niño entre sus brazos...Fascinante. Y, pese a esa perfección que podría atribuirse a la virgen, el Niño sin embargo es algo menos agraciado. Se vuelve a mostrar la imperfección que caracteriza alguna de las obras de Rafael pero sin restarle belleza.



File:Balthazar Castiglione, by Raffaello Sanzio, from C2RMF retouched.jpg 

Baldassarre Castiglione

Cuadro con el que se promociona la exposición. Lo que me llamó la atención de esta obra fueron dos cosas: la primera es el degradado en grises que se puede apreciar tanto en el fondo como en parte de las ropas, tan perfecto, vaporoso; la segunda es el contraste del gris-negro-blanco que abunda en toda la obra y esos ojos tan azules que tiene, casi hipnóticos.

 

Autorretrato con Giulio Romano

Complicidad. Así podría resumir este cuadro. Complicidad en estado puro. Rafael (en primer plano) y Giulio Romano, uno de los mejores aprendices o ayudantes con los que contaba Rafael en su taller (en segundo plano). Además del detalle de la mano de Rafael señalando al frente y la mano de Giulio posada en el hombro del pintor. Magnífica.

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