10.28.2012

Argo


¡Que peliculón! ¡Que buena! ¡Que obra maestra!


Como siempre, quiero intentar ir más allá de lo que se expresa en la sinopsis o de lo que a simple vista parece que trata la película. En este caso, leeréis que va sobre una operación que organizan conjuntamente la CIA y el gobierno canadiense para tratar de rescatar a seis diplomáticos norteamericanos utilizando como tapadera el rodaje de una película. De esto, se puede sacar muchísimo más, así que vayamos por partes.


Lo primero que hay que ocuparse es de la situación EE.UU.-Irán. No puedo llegar a comprender cómo los iraníes logran atacar de esa manera a los estadounidenses... Esas ganas de sangre, de hacer daño, de castigar a todo el mundo que proceda de América... No logro comprenderlo. Y esa búsqueda continua de seis personas que al fin y al cabo no van a cambiar absolutamente nada, esas ganas de castigar a un grupo de inocentes para "castigar" a un país... Escapa de mi entendimiento. 
Aún así, esa tensión continua, esos antecedentes de que todo norteamericano debe ser castigado y ejecutado (y por lo cual se les da la nacionalidad canadiense, y ya que estos son los que les protegen durante el tiempo que están en Teherán), fomenta considerablemente a que la película sea tan buena cómo es. Saber que en cualquier momento les pueden capturar y ejecutar públicamente, cómo tienen que exponerse y poner en riesgo sus vidas para poder salir de un país que persigue su muerte, los castigos mentales a los que se someten los rehenes por estar allí o haber llevado consigo a sus mujeres... Son cosas que fomentan toda esa incertidumbre y que ayudan considerablemente a que no sepas hasta el último minuto si van a lograr salir de Irán con vida o no (y cuando digo hasta el último minuto hablo literalmente).

El tema de la explotación infantil también aparece reflejada en la película cuando nos muestran a niños de 5-8 años intentando reconstruir los documentos que los diplomáticos trituraron antes de marcharse de la embajada. Hecho asociado generalmente a tiempos muy remotos, pero que en muchos países aún hoy (y eso que la película está ambientada entre 1979 y 1981) sigue siendo una realidad, una enfermedad que debemos erradicar.

También podemos destacar la determinación, coraje y valentía de Tony Méndez (Ben Afleck) cuando suspenden la operación y pretenden dejarle con el culo al aire. Dice que no, que les va a sacar de allí, aunque sea lo último que haga... Una heroicidad encomiable. Una persistencia digna de mención, ya que cualquier otro podría haberlos dejado allí y salvarse.

Y no todo en esta película iba a ser tensión. Para eso están los forman la tapadera de la producción de la película. Llenos de toques de humor, como el ARGODERSE que sale nombrado durante un número considerable de veces y que aparece en las ocasiones precisas para liberar tensión acumulada.


Si no fuera porque ya sé el final (esa pregunta de ¿Sobrevivirán o no? la vería varias veces más. Me ha parecido soberbia, así que os animo considerablemente a que vayáis a verla. De verdad, no defrauda en absoluto.

2 comentarios:

  1. Suena bastante bien, aunque están los precios por las nubes como para ir al cine, me la apunto! :)

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    1. Sí, están por las nubes (y más si compras palomitas o bebida, ¡se dispara demasiado!) pero es una película por la que merece la pena pagar la entrada :) ¡Gracias por tu comentario!

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