12.22.2012

Perder la forma humana. Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina

Exposición un tanto extraña que se encuentra en el Museo Reina Sofía hasta el 11 de marzo del 2013. ¿Por qué extraña? Me pareció un poco caótica, con demasiada información y que daba muchas cosas por  supuestas. Aún así, y pese a que seguramente esta entrada sea más corta que habitualmente o no sea tan sustaciosa como el resto, he decidido incluírla aquí porque hubo bastantes cosas que me parecieron muy interesantes y captaron mi atención. Aquí podéis leer, desde la propia web del museo, una especie de artículo-reseña donde se nos cuenta más detalladamente de qué va la exposición.

En líneas generales, la exposición nos muestra diferentes medios visuales que refleja el pensamiento y la ideología de un sector de la población de América Latina que surgió en la década de los 70-80 que buscaba reivindicar que ellos eran diferentes.
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Una ínfima parte de la exposición


Para la mayoría de la gente la identidad es un molde. Personalmente aspiro a ser varios, sobre todo, en invierno. Encuentro un placer enorme en contradecirme. Esta frase podemos extraerla de una sucesión de carteles donde actuó la censura, ya que en cada uno de ellos aparece tachada distintas partes. Pero al juntar todos, podemos leerla al completo. Este es uno de los pensamientos que más abundaban: la necesidad de no encasillarse y de ensalzar la figura de uno mismo frente a los demás, la búsqueda de la propia identidad totalmente ajena a la sociedad. Se batallaba no sólo con el exterior, sino también internas.

Esa libertad que creían tener de ser uno mismo pese a todo y contra todos se llevó al extremo: se convirtió en un movimiento polémico, violento, donde tenían cabida las drogas y el sexo desenfrenado. La idea era perder la forma humana en un trance que desarticule las categorías vigentes y provea emociones  reveladoras, cita de Carlos 'Indio' Solari que refleja a la perfección ese pensamiento y esa forma de actuar. 

Un set de fotografías que muestran esta forma de vida en el ámbito musical. Personalmente, me cautivo la fotografía de la segunda fila, la que está a la derecha de la pantalla


Claro ejemplo de la búsqueda de identidad propia y del ensalzamiento de la propia identidad

Un movimiento concreto que surgió en esta época fue el P(A)NK. Se decía que era más feo, sucio y agresivo que el Punk. Surgió en América Latina, en los barrios periféricos, a finales de los años 70 y principios de los 80. Se trataba de la expresión subcultural de rebeldía y rabía, que la burguesía y los militares preferían no ver. El ejemplo emblemático del P(A)NK es São Paulo, y tenía el objetivo de terminar con la rivalidad y sellar la unión entre los punks de São Paulo y los del área metropolitana del ABC. Surgieron grupos de música con los siguientes nombres: Cólera, Estado de Coma, Exterminio o Juizo Final. 
A mediados de los 80, en Chile, este movimiento comenzó a cobrar fuerza: en 1985 surgió el grupo de música Pinochet Boys, los cuales además de su nombre, se identificaban con el P(A)NK en las letras, en la ropa y en todo lo que hacía referencia al grafismo. Promovían la música disonante y se debatía entre la canción comprometida y el pop. 
El primer festival P(A)NK se celebró en 1986. 



Y ya está, es todo lo que me parece que deba aparecer aquí. Quizás no os despierte nada, pero por lo que está recogido en este blog es por el hecho de esa búsqueda de identidad propia, esa necesidad de ser diferente que aunque en un primer momento llama la atención y se considera como algo positivo, puede convertirse en un sentimiento tan fuerte que cobre más fuerza que el resto de leyes, se lleve al extremo y resulte ser algo provocador e, incluso, demasiado extremo. Para terminar, dejar una de las frases que más pueden ilustrar lo que pensaban: "Todo más lindo que la mierda".

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