2.27.2013

El lado bueno de las cosas

Tras pasar ocho meses en una institución mental por agredir al amante de su mujer, Pat (Bradley Cooper) vuelve con lo puesto a vivir en casa de sus padres (Robert De Niro y Jacki Weaver). Determinado a tener una actitud positiva y recuperar a su ex-mujer, el mundo de Pat se pone del revés cuando conoce a Tiffani (Jennifer Lawrence), una chica con ciertos problemas y no muy buena fama en el barrio. A pesar de su mutua desconfianza inicial, entre ellos pronto se desarrollará un vínculo muy especial que les ayudará a encontrar en sus vidas el lado bueno de las cosas (FILMAFINNITY)



Bradly Cooper se mete completamente en el papel de "bipolar no diagnosticado", obsesionado con recuperar el amor de la que fue su mujer. Se trasmite un modo de ver las cosas muy real, aunque no debería ser así: cuando algo malo ocurre, tendemos a pensar que ha sido culpa nuestra y que debemos cambiar para que no vuelva a ocurrir. A raíz de esto, Pat (Bradly Cooper) comienza a tener una visión más positiva de las cosas y a tener más autocontrol sobre sí mismo. Disfruta más de todo e intenta dar lo mejor de sí mismo en cada cosa que hace.
Fotograma de El lado bueno de las cosas

Hay dos comportamientos que aparecen y que tengo yo desde hace casi 6 años, por lo que me ha encantado verlo desde fuera, desde otra perspectiva, cómo me ven las personas que los conocen, y son estos:

1.- El pensamiento obsesivo-compulsivo de que si he hecho ciertas cosas y, por ejemplo, mi equipo ha ganado, tengo que hacer exactamente lo mismo para que vuelvan a ganar. Y si no ganan, le echo las culpas a aquello que no he hecho o se me ha olvidado hacer. Racionalmente, no tiene mucha lógica, pero el repetir las mismas acciones como que aporta seguridad y te ayuda a creer que la victoria es más posible.

2.- El creer que la vida nos manda señales sobre lo que ocurre o va a ocurrir, o qué camino u opción elegir. Interpretar los signos lo llaman en El lado bueno de las cosas. Quizás no valga para todo, pero sí creo que, sobre ciertas cosas, la vida -o destino o lo que sea- nos manda señales que debemos interpretar y descifrar.


La película sufre muchos cambios, en el sentido de que cuando te empiezas a reír, aparece una escena más sería, cortándote el ataque de risa que te haya podido dar. Eso no me ha gustado: ¡dejadme reír! ¡Dejadme llorar! Pero bien, en condiciones, no a medias.

Uno de los momentos divertidos que abundan en el film

Además, hay que añadir que Jennifer Lawrence se ha llevado el Oscar a Mejor Actriz por el papel que interpreta en esta película (intentad quedaros con el premio y no con la caída que sufrió, pobrecita, que sólo se hable de eso me parece horrible). Personalmente, era una categoría en la que tenía muchas dudas sobre quién podía ser finalmente la ganadora, pues no había (a mi parecer) una actuación que sobresaliera sobre las demás. Respecto a la película, decir que quizás para una tarde donde no haya otra cosa que hacer está bien,quizás influyó que fuera a verla un lunes por la tarde acostumbrada a ir los fines de semana, pero personalmente no me ha parecido espectacular. Si está aquí, en el blog, es por esos dos comportamientos, porque me ha encantado cómo los han desarrollado. Pero, sinceramente, prefiero otro tipo de películas... Qué le voy a hacer.

2 comentarios:

  1. Lo que me llamó la atención de esta película, fue el título. La fui a ver al cine, y está entretenida para una tarde, pero al igual que dices al final de la entrada, a mí tampoco me parece imprescindible.
    ¡Un saludo!

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